¿Quién me hizo creer que no era lo bastante fuerte? ¿Quién pensó que acabaría cayendo una vez más? Sabes, no sé si estarás leyendo esto o si alguna vez lo harás aunque me gustaría informarte de que lo siento, pero no lo has conseguido.
No sé las veces que me has podido demostrar que eres mi peor enemigo y mi mejor aliado a la vez en partes iguales, pero eso no significa que no duela; es mas, duele y mucho. Realmente necesito poder estabilizarme, tener la tranquilidad de no depender de nada ni nadie, el problema está cuando descubrí que yo era mi propio problema y también mi solución.
Ni siquiera sé si todo esto tiene sentido pero necesito que por una vez lo tenga, que todo esté a mi favor, porque quiero y necesito ser yo y no de nadie y mucho menos de nada, ninguna inseguridad, no más.
Necesito un ancla, necesito la estabilidad que me pueda dar una de ellas, pero necesito también tener la mía propia, o mucho mejor, no necesito un ancla, necesito ser una, para poder apoyarme en ella o dejarlo de hacer cuando lo necesite, por fin ser de una vez independiente. A partir de hoy seré un ancla, mi propia ancla, A.